12. LA GUERRA TOCANDO LA PUERTA
PRÍNCIPE RIVEN
Llegué aquí con un objetivo.
Pero terminé descubriendo algo más de mi propia naturaleza... algo que ruge dentro de mí y que debo explorar con calma, saboreando cada paso.
—Entonces le pagaré ese baile —dije, extendiéndole la mano.
Su piel apenas rozó la mía cuando lo sentí:
una vibración profunda, un rugido contenido que se acercaba.
Una explosión.
Mi nueva naturaleza se impuso antes que la razón.
En un solo movimiento la atraje contra mi pecho, rodeándola con mis brazos, despleg