110. VENENO
ELIANA
Estar lejos de mis terrenos me agota.
No es una metáfora elegante. Es literal. Mi piel pierde brillo. Mis pensamientos se vuelven pesados. La magia se adelgaza como una llama mal alimentada.
Los elfos no solo amamos la naturaleza.
Estamos tejidos a ella.
Nuestra fuerza no nace en los músculos ni en la sangre. Nace en la savia, en el murmullo subterráneo de las raíces, en la respiración húmeda del bosque al amanecer. Cuando me alejo demasiado de esa red invisible, es como si alguien bajar