Despues de la confesión que me hizo Mario, me fui al dormitorio cogí mi equipaje marchándome con Brody a su casa, a pesar de las suplicas de mi marido. Los días en casa de mi amigo iban pasando y no sabíamos aún nada de mi hija, hasta que un día vi como metían por debajo de la puerta un sobre. Cuando lo abrí encontré unas instrucciones para salvar a mi pequeña. Sin decirle a nadie nada, me presente en la dirección que ponía encontrándome a Leonor y dos sicarios armados.
— Tu, ¿tú tienes a mi p