—¿Por qué preguntas eso? —responde Ángela, su voz baja y defensiva.
Nikolai se sorprende por su reacción. No esperaba que Ángela se sintiera tan incómoda con la pregunta.
—Solo pensé que... —comienza a decir Nikolai, pero Ángela lo interrumpe.
—No, Nikolai —dice—. No quiero hablar de eso.
El silencio que sigue es incómodo. Nikolai se da cuenta de que ha tocado un tema que Ángela no está dispuesta a discutir. Se siente confundido y preocupado por su reacción.
—Lo siento —dice Nikolai—. No quise