Capítulo 44
Mientras tanto, Bastián continuaba siguiendo a los orcos. El cansancio y la sed lo agobiaban, pero las bestias continuaban a pasos firmes y rápidos. Él anhelaba llegar al lugar donde estaba seguro de que encontraría a Isis. En el camino visualizó un manantial, estaba dudoso de descansar allí, pero desestimó esa idea al pensar que si se quedaba perdería de vista a los orcos y él quería asegurarse de verlos llegar a su refugio. Pocos minutos después, los vio entrar en un área rocosa cubierta de ma