Crono sonrió al ver la desesperación en los ojos de su Gamma. Recordando a Freya en su cama, comprendió a qué se refería. Dándole unas palmadas reconfortantes en el hombro, expresó:
—¿Es Isis quien te tiene así? —Al ver cómo asentía su Gamma con la cabeza, continuó—. Ve con ella. Después te quiero restableciendo la seguridad en nuestras tierras.
—Gracias, mi alfa —dijo Bastián, sonriendo brevemente, luego le dio la espalda y observó a los orcos marcharse.
En silencio, adoptó su forma lobuna. Con