Crono descargó su furia contra la pared. La habitación vibró con la fuerza de su ira mientras él luchaba por contener el caos que bullía en su mente. Respiró hondo, pero el aire le llegaba como un suspiro entrecortado. Avanzó hacia la estantería, sus manos temblorosas agarraron una botella de whisky. Con un gesto brusco, la destapó, liberando el aroma embriagador.
Llenó un vaso con el líquido, sus ojos reflejaban la tormenta interna que lo consumía. Sin titubear, llevó el vaso a sus labios, dej