Mundo ficciónIniciar sesiónEl martes amaneció con Thiago ya sentado en la mesa del comedor cuando Ximena salió del dormitorio, lo cual era inusual porque Thiago era un hombre que dormía hasta las seis y cuarto con la regularidad de un mecanismo bien calibrado y que no anticipaba el día por ansiedad sino por agenda. Pero esa mañana estaba ahí, con el café ya hecho y el teléfono sobre l







