Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa suite presidencial del Four Seasons olía a café recién hecho y a la mentira discreta de los lugares demasiado caros para admitir incomodidad.
Ximena llegó puntual. No porque el protocolo lo exigiera, sino porque había aprendido que la puntualidad es la primera forma de poder que una mujer puede ejercer cuando todo lo demás le ha sido arrebatado. Llevaba un blazer color hueso, pantalón negro de corte recto, y el sobre manila en la mano







