Mundo ficciónIniciar sesiónLa alarma del teléfono perforó el silencio del amanecer con la brutalidad de una sirena de guerra. Victoria despertó de golpe, su corazón acelerándose antes de que su mente procesara completamente el sonido. La pantalla iluminada mostraba un mensaje que heló su sangre: "24 horas. Cuenta regresiva. 47 millones o fuego. - DH".
Sus dedos temblaron mientras leía las palabras una y otra vez, como si la repetición pudiera cambiar su significado. Veinticuatro horas. El ultimátum había comenzado su cuenta regresiva final.
Se incorporó en la cama, sintiendo cómo el aire frío de la madrugada le erizaba la piel. A través de las cortinas, los primeros rayos del sol teñían el cielo de un naranja sangre que parecía presagiar la violencia que se avecinaba. No hay tiempo para pánico, se dijo, forzando su respiración a calmarse. Los gemelos dormían







