Mundo ficciónIniciar sesiónLa tarde se había convertido en una neblina de agotamiento cuando Victoria empujó las puertas de vidrio del Hospital San José, sintiendo que cada paso desde el edificio en Constitución hasta este momento había sido una prueba de resistencia que apenas había logrado superar. Sus piernas temblaban ligeramente, no solo por el cansancio físico, sino por la tensión acumulada de saber que cada movimiento, cada respiración, estaba siendo







