Mundo ficciónIniciar sesiónEl lunes llegó con la puntualidad despiadada de una ejecución programada, encontrando a Victoria parada frente al edificio de vidrio y acero en Avenida Constitución que brillaba bajo el sol de las nueve de la mañana como monumento a la respetabilidad empresarial que ocultaba podredumbre en sus entrañas, mientras sus manos temblaban sosteniéndose del portafolio de cuero que había







