Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz del mediodía atravesaba las persianas venecianas de la habitación 307 del Hospital San José proyectando líneas horizontales sobre el suelo de linóleo blanco. Victoria mantenía la mirada fija en esas franjas de luz y sombra, consciente de que Alejandro ocupaba la silla junto a la ventana con una rigidez que delataba tensión contenida. El silencio entre ambos se había extendido durante los últimos veinte minutos, interrumpido







