Mundo ficciónIniciar sesiónLa Sala Magistral de la Corte Superior de Justicia ocupaba el último piso del edificio judicial, un espacio diseñado deliberadamente para intimidar con sus techos altos, paneles de madera oscura y ventanales que ofrecían una vista panorámica de Monterrey. Victoria cruzó el umbral consciente de que cada paso resonaba contra el mármol con una claridad que parecía amplificar el peso del momento.
Eran las ocho y cincuenta y siete de la ma&nt







