Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz artificial de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital San José proyectaba sombras alargadas sobre las baldosas blancas cuando el teléfono de Victoria vibró contra la mesa de noche del cuarto de hotel. Eran las seis y cuarenta y tres de la mañana, y el nombre del Dr. Salinas parpadeaba en la pantalla con una insistencia que aceleró su pulso antes incluso de responder.
—Señora Santibáñez —la voz del mé







