Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl despacho Beltrán & Asociados ocupaba el piso doce de una torre corporativa en San Pedro, donde el cristal y el acero creaban una ilusión de transparencia que contrastaba violentamente con los secretos que guardaban sus archivadores. Victoria cruzó el umbral a las nueve y media de la mañana, con Alejandro medio paso detrás de ella como sombra protectora. El monitor de tobillo pesaba más que nunca bajo el pantalón del traje sastre negro.
El notario Beltrán era un hombre de sesenta







