Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala de audiencias número cuatro del Tribunal Federal de Monterrey olía a barniz de roble viejo y ambiciones legales que competían por espacio en el aire acondicionado. Victoria observaba cómo el fiscal Santiago Méndez organizaba carpetas azules sobre la mesa de la acusación con movimientos tan metódicos que parecían coreografiados para las cámaras de Court TV que zumbaban desde las esquinas superiores.
Trescientas cuare







