Mundo ficciónIniciar sesiónIsabela Santibáñez cometió el error de creer que Gabriel la perdonaría por testificar contra él; descubrió la verdad esa misma noche cuando las luces de su casa se apagaron y alguien entró por la ventana del segundo piso.
La casa en San Pedro Garza García que Gabriel le había comprado hacía seis meses era demasiado grande para una mujer sola. Tres pisos de arquitectura moderna con ventanales que dejaban entrar demasiada luz durante el día y demasiadas sombras durante la noche. Isabela había estado viviendo ahí desde hace dos semanas, desde que Gabriel había sugerido "con cariño" que necesitaba espacio para prepararse para la llegada del bebé. Una separación temporal, había dicho. Para que ella pudiera decorar la nursery







