Mundo ficciónIniciar sesiónCuando treinta helicópteros rodean la mansión ancestral con un ejército de fanáticos genéticos exigiendo rendición mientras el chip en el cerebro de tu hijo de cuatro años transmite tu localización cada segundo, aprendes que no existe rendición—solo diferentes formas de pelear.
El rugido de los rotores convertía el aire en una vibración constante que hacía temblar los cristales emplomados de la ma







