Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta de la oficina de Teresa se abrió con una violencia que hizo temblar el marco. Tres oficiales uniformados irrumpieron en el espacio, sus presencias llenando la habitación con esa autoridad institucional que no admitía cuestionamientos. Victoria levantó la vista desde su posición junto a la ventana, donde había estado observando el tráfico de San Pedro con esa desconexión que había caracterizado las últimas horas.







