Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa reprimenda de Ilán llegó suave pero firme. La nana, sin embargo, continuó murmurando mientras recogía los utensilios de cocina.
—Nunca me hace caso, pero le aseguro que esa mujer recuerda todo. Solo quiere que usted le perdone sus acciones pasadas. Estoy segura de que no ha olvidado nada —insistía la nana, su voz apenas un susurro entre el silencio que se había tejido en la habitación. —Buenas noches






