Mundo ficciónIniciar sesiónSin esperar la respuesta de mi aterrada prima, que ya estaba marcando frenéticamente el número de sus padres adoptivos para avisarles, me dirigí a Stefano.
—Stefano —lo llamé con firmeza y decisión—, haz que todos entren al salón de conferencias, excepto Geraldine y los padres de Eleonor, hasta que te avise. La atmósfera en el auto se electrificó al instante. Ivory, captando la brillantez de mi plan, me






