109. CONTINUACIÓN
La tensión inicial dio paso a una atmósfera de curiosidad. La repentina aparición de Geraldine Aubriot en el estudio de creatividad de Ivory no era meramente coincidencia; era el preludio de nuevos problemas.
—Es un placer conocerla, señora Aubriot. ¿En qué podemos ayudarla hoy? —preguntó Ivory, recuperando su compostura profesional mientras extendía su mano en respuesta al saludo.
Geraldine, elegante, bella y misteriosa, había irrumpido en nuestro espacio físico. Miré a Ivory, notando la intr