Mundo ficciónIniciar sesiónAl abandonar la habitación, la casa me recibió con una atmósfera inesperadamente viva y acogedora, despojándose por completo de la penumbra que solía reinar en su interior. Ahora, estaba bañada en luz, y el aroma embriagador de las flores frescas se colaba por cada ventana abierta, cuyas cortinas, antes guardianas de la oscuridad, ahora estaban recogidas, permitiendo que el sol inundara cada rincón.
Por doquier, se extendían r






