Al día siguiente, cuando me asee y me vesti, baje las escaleras, marchandome al jardín donde estaban, Alonso, Armando y Martino desayunando, sentandome en la silla que había al lado de Martino
— Buenos días — les dije antes de sentarme
— Buenos días preciosa, ¿cómo has pasado la noche? yo te he echado de menos en mi cama, esta noche dormiremos juntos ¿vale, mi amor? — me dijo Martino
— Vale como quieras — le dije
— ¿La señora desea una taza de café? — me pregunto Sofía cuando vino a traerles a