Bajamos los tres por el ascensor hasta llegar a la calle, abriendo el chofer la puerta de la limusina de Armando en cuanto lo vieron salir del edificio a él y a Adrian su hijo, subimos los tres al vehículo, sentandose Adrian enfrente de su padre y de mi, mirándome muy serio. Al parar el vehículo, el chofer abrió la puerta ayudando el chofer a bajar a Armando, bajando despues yo y Adrian, entramos en la casa, fijandome en que no era muy moderna, pero los cuadros, muebles y demás enseres que habí