Me tuve que parar en la misma puerta de la comisaría, al escuchar cómo me llamaba la inspectora Salas, viendo que se acercaba a donde yo estaba
— Perdona Alexandra, pero creo que debes perdonar a tu marido y te repito, perdona que me meta en este asunto, supongo que te habrá dolido mucho su confesión hacia a ti, pero piensa que ese hombre te ama y mucho — me dijo
— Ya lo sé y le agradezco sus palabras, pero yo ahora mismo necesito tiempo para pensar, por qué tu propio marido, el que te ha hecho