Madeleine terminó de acomodar las últimas pertenencias dentro de la única maleta que había llevado consigo desde Córcega y cerró la cremallera de un tirón. No había necesitado desempacar demasiado durante su estancia en Luxemburgo. Ni siquiera había tenido intención de quedarse tantos días.
Había regresado a la casa de su familia buscando una respuesta que esperaba encontrar con facilidad y ahora se marchaba con más preguntas de las que tenía cuando llegó.
Se quedó unos segundos frente a la c