Después del tenso encuentro en "El Rincón Tranquilo", Lee Jae-hyun se sintió extrañamente ligero, a pesar de la ausencia de un perdón inmediato. Había hablado su verdad, y ella había escuchado. No había huido. No lo había despedido. Eso, para él, era un inicio. Ahora, la tarea más difícil: reconstruir la confianza, no con promesas vacías, sino con acciones tangibles que demostraran su sinceridad y su respeto por ella.
Lo primero que hizo Jae-hyun fue desplegar su formidable red de contactos, no