La Torre Haneul se sentía extrañamente silenciosa para Lee Jae-hyun. Las batallas corporativas habían sido ganadas. Las figuras que habían envenenado su vida y la de Ji-woo, su tío Chan-woo y Choi Seo-yeon, habían sido neutralizadas. La reputación de Haneul, aunque magullada, comenzaba el lento proceso de sanación. Pero la victoria se sentía vacía, como una sinfonía sin su melodía principal.
Había pasado días y noches sumergido en el trabajo, desmantelando la red de mentiras. Cada acción, cada