Mundo ficciónIniciar sesiónAsiento con la cabeza y él sonríe y vuelve a nuestra posición anterior, —mientras me prometas que volverás a mí, puedes irte, murmura.
—¿No quieres saber por qué? pregunto con curiosidad.—Vas a volver, —repite.—Te prometo que volveré y llamaré todos los días— le aseguro de nuevo.Él simplemente asiente y se aferra a mí con más fuerza. Muy pronto se queda dormido pero yo no me muevo. Me quedo y pienso si en realidad es una buena idea salir y adentrarme en






