Tomo otra rebanada de pastel y la coloco en mi plato y le paso a Javier un tenedor limpio. Comemos y comemos y comemos… bueno, Javier se comió todo mientras yo me sentaba ahí mirándolo divertida.
Alguien se aclaró la garganta por encima de nosotros y vi a Alfa Casper parado detrás de Javier.
—Son pasadas las nueve, Javi, tienes que irte a dormir
Javier abre la boca para protestar, pero Alfa Casper lo interrumpe, —No discutas conmigo Javi.
Me mira con ojos suplicantes, pero niego con la cabeza y