Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche cayó temprano sobre el departamento de Sol, pero Damian no parecía haberse enterado.
Lloraba a ratos, inquieto, con esos sollozos roncos de bebé cansado que no encuentra postura ni ritmo. Kira intentó mecerlo, luego Sol, luego Luka lo entretuvo con un dinosaurio. Nada.
La fiebre ya había pasado, pero el cuerpo pequeño estaba sensible.<







