La anciana me arrastró con ella hasta que entramos a una pequeña habitación oscura. Me soltó y buscó algo entre sus pertenencias.
—Si ella ya ha logrado lo que se proponía, ¿qué crees que suceda después? —le pregunté.
—Ese mundo está ligado a este; ese es nuestro pasado. Las brujas que murieron son nuestras maestras, nuestras guías. Ahora entiendo por qué no puedo sentirlas —me dijo—. Gytha planeó esto. Tú eres la última Imperial en este tiempo, y por eso te necesitábamos. Otra no hubiera resis