Al morder a Tiana y beber de su sangre, sentí como si todo mi cuerpo se encendiera, un calor abrasador que despertaba algo profundo dentro de mí. Era como si una fuerza desconocida, más poderosa que mi lobo, se liberara en mi interior. Todo esto era extraño. Las visiones, los secretos que rodeaban a Tiana en esta guerra, y ahora su embarazo, eran como piezas de un rompecabezas cruel diseñado para burlarse de mí. ¿Acaso no podía ser feliz? ¿Qué carajo estaba pasando, y por qué teníamos que estar
Aragones
Gracias por leer!! ¿quieren maratón? ayúdenme a que este capitulo llegue a los 15 comentarios. comentar me ayuda muchísimo a que la novela sea mas conocida. ¡gracias!