Mundo ficciónIniciar sesiónNeferet dedicó los siguientes veinte años de su vida a estudiar las visiones que la atormentaban, tratando desesperadamente de encontrar forma de romper el ciclo de almas gemelas antes de que se repitiera en ese futuro distante que había vislumbrado.
El templo que construyó no se parecía a ningún otro en Egipto. Se alzaba en el límite del desierto occidental, donde la arena encontraba la roca, donde el mundo de los vivos rozaba el reino de los muertos. Las paredes estaban cubiertas con jeroglíficos que ningún escriba común podría descifrar—símbolos que Neferet había creado específicamente para preservar la verdad de una manera que solo aquellos con el don divino pudieran comprender.
Si no puedo romper el ciclo, pensaba mientras grababa otra tablilla bajo la luz mortecina de las antorchas, al menos advertiré al futuro.
Había envejecido rápi







