Mundo ficciónIniciar sesiónLos días que siguieron tuvieron una textura que Neferet tardó en identificar porque no se parecía a nada que hubiera experimentado antes en el palacio de Tebas. No era la tensión de la política, que tenía sus propios ritmos y sus propias señales y podía gestionarse con los instrumentos que el palacio proporcionaba. No era la tensión de la amenaza, que Mutemwiya le había enseñado a reconocer con la claridad e







