Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos susurros llegaron primero a través de Ipet.
Neferet estaba revisando las cuentas del mercado cuando su sirvienta entró con esa expresión particular que tenía cuando cargaba noticias que preferiría no entregar: los labios apretados, los ojos que no terminaban de encontrar los de su señora, las manos ocupadas en doblar y desdoblar el mismo trozo de lino sin propósito aparente.
—Habla —dijo Neferet sin levantar la vis







