Mundo ficciónIniciar sesiónLa herbolaria del palacio vivía en los márgenes del jardín interior, en una habitación pequeña y fragante que nadie visitaba salvo cuando la necesitaba. Se llamaba Henat, y llevaba treinta años en el palacio con la discreción particular de quienes han aprendido que el silencio es la única moneda que nunca pierde su valor.
Neferet llegó al amanecer, cuando los corredores aún estaban desiertos y la luz entraba oblicua







