Mundo ficciónIniciar sesiónMeret murió en los brazos de Neferet mientras el palacio entero despertaba sobresaltado, primero con gritos aislados, luego con un murmullo creciente que se extendió como un incendio. Nadie en ese inmenso laberinto de mármol comprendía todavía que una tragedia había tenido lugar… salvo la propia Meret, cuya última preocupación fue tan humilde como siempre había sido su vida entera.
La sirvienta llevaba quince años trabajando en el palacio. Tres hijos la esperaban en un pueblo que jamás vería su regreso. En su mente, mientras el veneno la aplastaba desde dentro, una sola idea se repetía: No quiero manchar la túnica de la futura reina. Ni siquiera alcanzó a abrir la mano para soltar la diadema de oro que había venido a entregar con una timidez casi







