Arabella miró a Phoenix, con el nerviosismo reflejado en sus ojos.
"Yo... solo vine a arreglar la habitación," tartamudeó, las palabras saliendo apresuradamente.
Ulrich se acercó a Arabella, con la irritación en aumento.
"¿Quién estuvo aquí?" La pregunta sonó como una acusación, cada palabra cargada de desconfianza.
Arabella, cada vez más nerviosa, miró a Ulrich con una mezcla de miedo y sinceridad.
"Nadie," respondió, su voz casi un susurro.
Phoenix, al darse cuenta del aumento de