Ulrich y Phoenix estaban acostados sobre la piel del oso, sus cuerpos aun jadeando y sudorosos después del amor que habían hecho. Phoenix jugaba con los dedos de Ulrich, un gesto tierno que contrastaba con la mente turbulenta de Ulrich. Él estaba pensativo, perdido en sus propios pensamientos, cuando la voz de Mastiff resonó en su mente.
"¿Cuáles son las posibilidades de que Phoenix solo haya acostado contigo por lástima?" preguntó Mastiff.
Ulrich frunció el ceño. "¿Qué demonios estás insinuand