El crepitar del fuego resonaba en el ambiente, pero nada lograba sofocar la tensión que flotaba entre Ulrich y Eldrus. El anciano, con sus ropas oscuras y postura severa, observaba al rey con una mezcla de sorpresa y cautela. Nunca, en todos sus años de consejo, había imaginado que Ulrich pudiera estar de acuerdo con lo que siempre consideraron lo mejor para el Reino del Norte.
Ulrich, con las manos entrelazadas a su espalda, caminaba lentamente, sus pasos resonando en el suelo de mármol negro.