Mundo ficciónIniciar sesiónRoderic no necesitó más incentivo. Avanzó de nuevo, tratando a toda costa de herir a Ulrich, pero el rey era ágil, esquivando los golpes con una facilidad irritante. Cada golpe fallido, cada movimiento erróneo, solo aumentaba la desesperación de Roderic. Hasta que, en un momento de descuido de Ulrich, Roderic logró darle un puñetazo directo en la cara al rey.
Ulrich se tocó los labios, sintiendo el sabor de la sangre que br







