Quiero que comiences el día de la mejor manera posible.
Ulrich tomó una de las copas de vino y regresó a la cama, donde Phoenix aún descansaba. Se sentó a su lado, observándola con una sonrisa cariñosa. Su mirada descendió hasta la bandeja de frutas que había preparado antes. Tomó un durazno maduro y jugoso y dio un mordisco, saboreando el sabor dulce antes de inclinarlo hacia los labios de Phoenix.
Phoenix se movió ligeramente, sintiendo el suave toque del durazno en sus labios. Sus ojos comenzaron a abrirse lentamente y vio a Ulrich sonriéndole, s