Siguiendo por los pasillos del castillo, sus pensamientos eran una tormenta de dudas e incertidumbres. Cuando finalmente llegó a los aposentos de Phoenix, Naomi intentó esconder sus sentimientos detrás de una sonrisa.
Phoenix, que estaba bordando un delicado diseño en una tela blanca, levantó la mirada y abrió una enorme sonrisa al ver a su amiga.
"¡Naomi! ¿Cómo fue el encuentro con Turin?"
Naomi vaciló por un breve segundo, forzando una sonrisa.
"Fue... fue bueno," dijo ella, tratando de no