Phoenix aguardaba nerviosa en su celda, consciente de que el destino implacable estaba a punto de desplegarse ante ella. El día siguiente había llegado, y con él vino la incertidumbre sobre cuándo ocurriría su ejecución injusta. Pasó la noche en vigilia, atrapada en un estado de ansiedad y angustia, tratando de encontrar alguna chispa de esperanza en medio de la oscuridad que se aproximaba.
El tiempo parecía haber perdido todo su significado en la celda oscura y húmeda. Había consumido el pan v