Phoenix estaba envuelta en las sábanas de seda de la cama real, su cuerpo relajado. Sentía la presencia de Ulrich a su lado. Él la tocaba suavemente, sus dedos trazando patrones delicados sobre su piel. Sus labios se deslizaban por su cuello, bajando lentamente, provocando escalofríos que recorrían todo su cuerpo. Los ojos dorados de Ulrich la miraban con una intensidad que hacía que su corazón se acelerara.
Ulrich se tumbó sobre ella, su peso presionándola de una manera posesiva y cariñosa al