AGORA...
El corazón de Phoenix se aceleró. El recuerdo vagaba como una sombra olvidada, flotando entre los fragmentos de sus memorias. ¿Cómo no había reconocido ese lugar antes? Ulrich estaba a su lado, también en su forma lupina. Sus ojos dorados, brillando como brasas, observaban a Phoenix en silencio. El peso de su presencia, incluso sin palabras, la presionaba.
Ella vaciló, sintiendo una ola de nerviosismo recorrer su cuerpo. No era solo la confusión de los recuerdos perdidos, sino el hecho