Elara, armada con el puñal de plata, enfrentaba a Turin, el beta de Ulrich, un lobo gris de ojos feroces. Estaban rodeados por el sonido de espadas chocando, gritos de agonía y el rugido de los lobos.
Elara luchaba valientemente, sus habilidades afiladas y movimientos rápidos siendo su única defensa contra el enorme lobo. Turin era implacable, atacando con fuerza bruta y precisión. Elara asestó un golpe con el puñal, pero Turin esquivó, usando su masa para desequilibrarla.
"¡No destruirás Goldh